martes, 11 de diciembre de 2007

Ocho años contigo

Hoy no te escribí un poema, ni te compuse una canción; tan solo esta carta que lleva mi amor por ti, como una rosa de suave olor, dedicada a la mas hermosa mujer que pueda existir.

Quiero darte las gracias mi amor, por estos maravillosos ocho años en los que he podido ver como mi vida se ha ido transformando, dejando cada vacío rincon de mi alma lleno de una suave luz del color de los sueños cumplidos y las ilusiones esperanzadas.

Ha sido en este octavo año cuando Dios quizo bendecirnos aún más por medio de un retoño de vida, que terminó de alumbrar cualquier rincon escondido que me quedara.

Yo se que han habido momentos difíciles, y que habrán más, sobre todo cuando mi corazón se eclipsa, ensimismado en un egoismo vacío, o en el barullo del mundo; o cuando simplemente olvido cantar esas canciones que te gustan y que extrañas, y he sido testigo, más de una vez detu corazón, lleno de amor verdadero vestido de perdón, donde encuentro esa paz que me ayuda a despertar y seguir.

Es cierto que la vida es una mezcla de luces y sombras, pero solo puedo mirar esperanzado el futuro: Si me esperan dias más bellos que estos, quiere decir que existe belleza y felicidad que definitivamente me es imposible imaginar, donde las sombras serán, como esos días nublados en que la lluvia renueva todo lo que encuentra a su paso, y da cabida a los nuevos frutos, y las brisas frescas.

Gracias Negrita por estos ocho años de dulce cosecha y siembra; de siembra y dulce cosecha.

Te amo,

JN

viernes, 30 de noviembre de 2007

Saber que estás conmigo

Saber que estás conmigo

Dicen que siempre estás en todas partes.
Hoy, quiero por un instante saber que estás conmigo;
no junto a mí, ni delate de mí, no detrás sino conmigo.


Quiero estar contigo;
no decirte nada, no espero que me digas nada,
ni que me hagas sentir nada,
solamente quiero que estemos juntos y saber que me amas,
más allá de mis tantas miserias, saber que me amas,
y saber que puedo amarte, aún en mis limitaciones
saber que te puedo amar cada día más.


Yo se que estás aquí, y hoy quiero contemplarte así...

- Ahora cierra tus ojos, y dedícale este momento al Espíritu Santo de Dios,
cuando haya pasado Su tiempo, abrirás tus ojos de nuevo y seguirás leyendo... -

...
...
Gracias Señor por este momento,
un instante en la inmensidad de la historia
en que pude recordar que estás conmigo cada día y a cada instante.


Quédate aquí en mi corazón,
que te pueda llevar donde vaya y ser contigo en lo que haga.


Amén.

jueves, 23 de agosto de 2007

Vértigo de tus manos

Hoy desperté un poco más.
Miraba tus ojitos abiertos, dulces e inocentes
ávidos de luz, formas y colores.

De pronto me inunda, no se si el miedo o la angustia;
quizás el vértigo de estas alturas
donde jamás imaginé encontrarme;
donde Dios me envió sin merecerlo,
por el empujón de tu sonrisa,
sobre las alas de tus manitas.

Pero es más grande el fuego que me mueve
a dar primero uno, y otro y otro paso.
Ese fuego que calienta el aire respirado
que me hace abrir mis ojos y pensarte
una y otra y otra vez.

Me consume, no como la vela que se deshace,
sino como la lámpara que arde e ilumina,
o como el río que corre y corre...

Dios sabe de este fuego, y este vértigo mios,
de llevarte de la mano, Dios sabe donde.
Por eso mi paz no me abandona, por que al final te veo de Su mano.

martes, 14 de agosto de 2007

Eres momento hermoso del amor


Eres momento hermoso del Amor

JN:

Eres como el azul del cielo
que embellece mis días
como primavera en mi corazón

Eres cual estrella preciosa
que ilumina mis noches y
borras mis pesares, eres mi ilusión

Mi amada, gracias doy a la Vida
al Señor de los cielos que me ha completado
con tu gran amor.

Mathías:

Eres lucero de mis días;
me enseñas con amor
ese gran camino que lleva hasta Dios

Eres un río de sonrisas,
un lago de caricias,
un jardín hermoso lleno de El Amor

Mamita, gracias doy a la Vida
al Señor de los cielos que me dio por madre
cuan hermosa flor

Matthias y JN:

Mamita, eres nuestra alegría,
el momento hermoso en que descubrimos
que existe el Amor.

Madre, me transmitiste la vida, y me llevaste de la mano


Mi madre, Flor María Chaves
esa señora, de ojos claros, mirada serena y pelo blanquecido,
quizás por sus años como maestra de religión, dejando una huella hermosa en tantas personas
que aun hoy, tan cambiada de su juventud, la recuerdan y la saludan con cariño.

De tí aprendí la entrega, aprendí lo que vale un abrazo, una caricia,
aprendí que aun que muchas de nuestras metas no las podamos alcanzar,
la vida vale la pena vivirla apuntando a las estrellas, caminando siempre hacia adelante,
con la mirada en lo alto.

Aprendí que no puedo darlo todo, por que tengo que darme todo.

Aprendí que Dios no desampara, sino que edifica.

De tí mamá, aprendí lo que sueño ser, y sé que nunca podré alcanzar, pero asi he de caminar, como mi madre, siguiendo las estrellas detrás del mar.

martes, 7 de agosto de 2007

Un bello país

Un bello país lo hace su gente.

Esos que saludan a los extraños al caminar, como hacían mis abuelos.

Esos que se preocupan por el necesitado, y hacen algo al respecto.

Esos que se preocupan del vecino, y lo respetan, sacando la basura de sus casas solo los días de recolección, y bajandole el volumen a sus fiestas cuando ya dieron las 10PM.

Aquellos que conducen sus vehículos con cortesía, con responsabilidad, sin licor adentro.

Aquellos que son conscientes de la importancia de la seguridad social y no solo no la evaden sino que la promueven.

Ese país donde los empresarios se preocupan por la promoción humana de sus empleados, por saber si el bebé de su empleada nueva (la mamá soltera) esta saludable o si no durmió en toda la noche.

Donde los empleados son honestos, y dan lo mejor de sí cada día en el ejercicio de sus labores. Y sus esfuerzos son reconocidos por sus jefes.

Donde los estudiantes se esfuerzan por aprender, con excelencia, y enseñar con humildad.

Ese es un bello país...

miércoles, 13 de junio de 2007

Mi tata, me transmitiste la vida y me mostraste el camino


Mi papá, don Misael Núñez... ese señor de sombrero y botas vaqueras, amante del campo, del ganado, de los caballos y de la tierra.

El me enseñó, sin saber quizá, el valor de un beso en la frente, de un abrazo y de un apretón de manos. Me enseñó que en la vida no todo nos sale como quisiéramos, pero que hay que vivirla completa, que hay que sembrar árboles frutales hoy, cuidarlos, cultivarlos y en varios años tendremos frutas para compartir.

De él aprendí el valor de decir siempre la verdad, el valor de trabajar con honestidad; pero también aprendí el lado humano de ser un papá.

Aprendí que los hombres pueden sufrir, que se equivocan muchas veces, y que las consecuencias de los errores no siempre pueden revertirse, pero que las situaciones difíciles nos ayudan a crecer y ser mejores cada día.

Quizá no ha sido un héroe muchas veces, y para muchos quisá no haya sido el mejor del mundo; pero en mi mundo, ha sido el mejor.

Aprendí lo que quiero ser, y lo que quiero no ser. Por que sus aciertos y sus caídas, son hoy tesoros y cicatrices de las que he aprendido. Algún día mi pequeño hijo verá un padre en mi, forjado en esos aciertos y cicatrices.

Gracias mi tata por transmitirme la vida y mostrarme el camino.

viernes, 4 de mayo de 2007

Tu cumpleaños

Un año especial ha sido este, donde han sobreabundado las bendiciones.

En realidad todos tus cumpleaños son una bendición enorme que se nos ha dado a los que tenemos la dicha de tenerte cerca. Una bendición que con cada año se nos va haciendo presente, como la lluvia que bendice la tierra al entrar el invierno.

Quiera Dios que siga lloviendo, de tus manos y tu mirada, de tu voz y tu sonrisa, y que cada día puedas crecer un poco más en Su Santidad.

Te amo,

JN

domingo, 25 de marzo de 2007

Papito amado 1

Papito amado, querido papito
quiero por un momento imaginarte tan cerca
que con mis labios así llamarte pudiera
y encontrar para mi camino una senda
al final de este suspiro mío.

Cómo se fijarían en tus ojos los míos,
y en ese instante mi pensamiento perdido se hallara
en el infinito de tu sonrisa y de tu abrazo querido.

Papito amado, querido papito
quisiera aprender a decirlo tantas veces
que las sombras en frente de mis ojos se disiparan
por tu voz, bendita, que me dice que estas justo aquí conmigo.

Cómo se fijarían tus ojos en los míos,
en un instante de mi alegría, plena
sabiéndote al lado mío.

Papito amado, querido papito
no dejes jamás de llamarme con tu voz, bendita
que me dice que estas ahí...
... a través de una cruz y del Lucero de Nuevo Día.