Un bello país lo hace su gente.
Esos que saludan a los extraños al caminar, como hacían mis abuelos.
Esos que se preocupan por el necesitado, y hacen algo al respecto.
Esos que se preocupan del vecino, y lo respetan, sacando la basura de sus casas solo los días de recolección, y bajandole el volumen a sus fiestas cuando ya dieron las 10PM.
Aquellos que conducen sus vehículos con cortesía, con responsabilidad, sin licor adentro.
Aquellos que son conscientes de la importancia de la seguridad social y no solo no la evaden sino que la promueven.
Ese país donde los empresarios se preocupan por la promoción humana de sus empleados, por saber si el bebé de su empleada nueva (la mamá soltera) esta saludable o si no durmió en toda la noche.
Donde los empleados son honestos, y dan lo mejor de sí cada día en el ejercicio de sus labores. Y sus esfuerzos son reconocidos por sus jefes.
Donde los estudiantes se esfuerzan por aprender, con excelencia, y enseñar con humildad.
Ese es un bello país...
martes, 7 de agosto de 2007
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