Un amanecer diferente había llegado para siempre. Hay una nueva estrella allá en el cielo, y falta una aquí.
Al partir, ha dejado un cráter, un espacio que jamás será llenado en este lugar; el espacio de aquella voz que ya no escuchamos, de aquellos ojos que ya no podemos mirar, sino en los recuerdos que prevalecen por siempre.
Es la ley de la vida, que el cielo reclame lo que le pertenece y lo lleve a su seno; y aun que sabemos que ocurriría, y que volverá a ocurrir, la ausencia es siempre honda e insondable.
A mis amigos; aquellos que recorren suavemente ese cráter dejado en esta tierra, solo puedo decirles esto: que esa ausencia aquí, es presencia allá, junto a Dios y junto a aquellos que nos verán llegar un día y a quienes abrazaremos sin dudar con una gran sonrisa.
Un día las estrellas mías también se irán; y solo le pido a Dios que ellos, mis amigos, estén cerca; que estén ahí solamente. Sus palabras, o su callado abrazo quizás sean bálsamo en aquel momento... quizás... pero su presencia, donde quiera que se encuentren, será sin duda consuelo y esperanza.
1 comentario:
Dedicado a mis amigos, Isaac, Hannia, Jorge Isaac, Aby, Doña Ilma, y su familia.
Ellos, que son una bendición para nosotros, reciban muchas bendiciones de paz, consuelo y esperanza hoy y siempre.
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